春到了

Viaje a China: 30 abril – 8 mayo 

Mario Bonfaini 

 

E

l pasado 26 diciembre 2000 se procedió, felizmente, a la inauguración de la Capilla y Centro Católico Tunxi (Huangshan). No pocas veces Dios se sirve de intervenciones humanas para realizar sus planes providenciales. En Tunxi parece claro que esto también ocurre. El medio humano del que se sirvió la Providencia para actuar fue la hermanación entre la Rep. de San Marino y la ciudad de Huangshan. La primera noticia de esta relación internacional nos llegó en diciembre de 1998 por medio del Sr. Agustín. Este consideraba que sería muy oportuna y eficaz nuestra presencia en este acontecimiento que a su parecer podría traer grandes beneficios a la comunidad católica de Tunxi (Huangshan). Desde entonces han pasado dos años de paciente trabajo inquisitivo para averiguar el cómo y cuándo de dicha hermanación. Me contacté por varios medios con la Rep. de S. Marino, especialmente a través de cartas, e incluso visitando personalmente durante mi descanso en Italia a la Capitano Guidi Lucian. Gracias a ella pude conocer al Dr. Franco Terenzi, Presidente de la Delegación para las Relaciones entre China y la Rep.de San Marino.

 

En la primavera del 2000, excusándonos en la necesidad de la existencia de un lugar de culto católico, en un lugar que como Huangshan es cada día más internacional debido al turismo, y que expresamente se va a hermanar con un país de mayoría católica, se intentó, con éxito, pedir los permisos necesarios para la construcción de una Capilla y el reconocimiento oficial de la Comunidad Cristiana Catolica de Tunxi (Huangshan) por parte del Gobierno local, condición indispensable en China para poder tener un lugar de culto. El 25 Dic. 2000 la Nueva Capilla era felizmente consagrada por el P. Chen con la participación de los Católicos de la zona; para comprender el significado “histórico” de dicha consagración, he de decir que algunos fieles se desplazaron más de 50 kilómetros para asistir a dicha inauguración. El 26 de Diciembre, por la tarde, llegaban las Reliquias de Nuestros Beatos Mártires de Barbastro, que a falta de mejor lugar fueron depositadas en el Sagrario: el sueño de Nuestro Hermano Mártir Beato Rafael Briega de ir a nuestra misión de Tunxi se hizo finalmente realidad en la Navidad del Año Jubilar del 2000. Tras 50 años de ausencia esta pequeña capilla semeja un puente que desde el presente arriba a la orilla del pasado y se proyecta hacia el futuro bajo la protección prometida por el Beato Mártir Rafael Briega, del Corazón Inmaculado de María y de sus Mejores Hijos Mártires.

 

Los tiempos maduraron. El acto oficial de hermana-ción entre ambas ciudades se fijó para el 5-7 de Mayo del 2001. Con el propósito de estar presente en dicho acto, se organizó un viaje de la comunidad claretiana de Taiwan a Huangshan. La representarían el P. Mario Bonfaini, que marcharía el 30 de abril y el formando Sr. Peter Zhao, que llegaría a Huangshan el 5 de Mayo, donde se encontraría con Mario. Entre los objetivos de este viaje estaba el pasar a saludar a las 8 monjas y los 3 sacerdotes de la diocesis de Wuhu (del 30 Abril al 4 de Mayo), el encontrarse con la Delegación de la Rep. de San Marino (del 5 al 7 de Mayo) y la visita a la pequeña ciudad de  Kimen (parte de nuestra antigua misión claretiana) a unos 70 km. de Tunxi (7 de Mayo), para estudiar las posibilidades reales de asistencia a aquella pequeña Comunidad Cristiana que repetidamente nos había pedido ayuda para recomenzar su camino como iglesia en un proceso semejante al que Tunxi ha realizado en estos cinco años.

 

Así pues, tuve oportunidad de ver nuevamente la Catedral de Wuhu, actualmente sede vacante, dirigida por el  P. Lin con la ayuda de 2 monjas Presentandinas chinas. Conocí también la iglesia de Chaohu (40 fieles), encargada al P. Xiao Chang Pin y a una monja anciana; En Hefei pude también encontrarme con un viejo amigo, el P.Nien. Bajando de Wuhu a Huangshan pude hacer una pequeña parada en Suidong, donde esta la iglesia que pastorea el P.Chen, pude saludar a las 2 monjas que colaboran en aquella comunidad cristiana bastante numerosa, y encontrarme con 2 seminaristas, de los cuales 1 se ordenará este ano.

 

El 4 Mayo llegaba a Huangshan para organizar con la Comunidad la bienvenida a la Delegación de la Rep. de San Marino, que tenía prevista su llegada para la tarde del 5 de mayo. Esperábamos también a Peter Zhao, pero a última hora y debido a obligaciones de su trabajo como maestro, no pudo asistir. Decidimos, pues, que al día siguiente una representación de la Comunidad Cristiana fuese al aeropuerto para dar la “Bienvenida” a los Miembros de la Delegación de San Marino. No obstante al final sólo los pudimos encontrar en el Hotel Internacional. El fin principal de esta acción era hacer entender a las Autoridades de la Ciudad de Huangshan que éramos amigos de los Representantes de la Rep. de San Marino y consiguientemente esperábamos un poco mas de consideración hacia la Comunidad Católica de la zona de Tunxi. La amable presentación de P. Mario por parte del Dr. Franco Terenzi y el afectuoso saludo de la Capitano Guido Luciana, seguidos de un caluroso aplauso de los Miembros de la Delegación, fueron sin duda el mejor mensaje al respecto. Mas aún, al término de la fastuosa recepción oficial por parte de las autoridades chinas a los Huespedes, el Dot.Franco Terenzi anunció públicamente la intención de la Delegación de participar al completo (37 miembros) el día siguiente por la tarde, en una Eucaristía en nuestra recién inaugurada Capilla. Después de la Misa entregarían a la comunidad católica una placa conmemorativa de esta visita. Lástima que el programa fijado por el gobierno local fuese tan ajustado que no hubo tiempo de compartir el gozo del encuentro con todos los cristianos que les esperaban con gran ilusion. No obstante, al final del día y  tras todos los actos protocolarios, el Dr. Franco Terenzi, la Capitano Guidi Luciana y otros miembros de la Delegación quisieron honrar nuestra Comunidad con una breve visita a la Capilla, rezar juntos y dejar la placa conmemorativa de este encuentro y un donativo.

 

El 7 de Mayo por la mañana estábamos otra vez en  el Hotel Internacional para despedir a la Delegación y se aprovechó para intercambiar un apretón de manos con las Autoridades de Huangshan.

 

Confiando mas en Dios que en los hombres, nos auguramos de todas maneras que esta relación internacional entre la Rep. de San Marino y la Ciudad de Huangshan también ayude de alguna manera a Nuestra Comunidad Cristiana Católica de Tunxi (Huangshan), cuyo nombre oficial es Nuestra Señora de China.

 

Aprovechando esta atmósfera de distensión, el P.Chen, el Sr. Agostino y yo, marchamos enseguida a Kimen, una pequeña ciudad a 70 Km. de Huangshan. Se trata de una antigua estación misionera claretiana, que ha sufrido los mismos avatares históricos que el resto de las 7 iglesias de Nuestra ex Prefectura Apostólica de China. Últimamente y gracias también al ejemplo de Huangshan, se ha ido rehaciendo como comunidad. Actualmente cuenta con unos 25 miembros y algunos catecúmenos. Sumados estos, este año llegaría al numero de fieles exigido por la normativa civil-religiosa de China. Actualmente usan el cuarto de una familia cristiana para reunirse y a rezar. Pero tendrían que registrar cuanto antes su Comunidad para evitar serios problemas legales. Para tal fin necesitan de un local adecuado en propiedad. Ya nos solicitaron dos veces el que les visitáramos y visitarles y consideráramos su situación. Las circunstancias anteriores no eran muy favorables a tal visita. Esta vez, al encontrarnos, tuvimos oportunidad de ver y discutir la situación.

 

 Concretamente está la oportunidad de comprar una vieja casa china que tras algunos arreglos serviría como lugar de encuentro para la comunidad. Se decidió que se trataría esta cuestión con el resto de los miembros de la comunidad claretiana en Taiwán; si se aprobara el apoyo económico para la compra de dicha edificación, se daría pronto una contestación para iniciar los papeleos para la compra y la posterior legalización y registro oficial de la Comunidad Católica de Kimen. De nuevo aquí tenemos que volver a poner nuestra confianza en Dios más que en los hombres.

 

Pero la comunión de corazones entre los fieles de Tunxi no falta y tampoco la voluntad de hacer lo posible para ayudarlos en este proceso lento y no exento de dificultades.

 

El 8 de Mayo, después de la Misa de Acción de Gracias en recuerdo de nuestros Bienhechores y una breve reunión de mutua exhortación, concluí felizmente la visita.

 

Doy gracias al Señor al constatar que la Comunidad de Huangshan, asistida por el P.Chen y la monja china María Wang, marcha bastante bien. El  P.Chen como responsable inmediato, la visita una vez al mes para la celebración de los Sacramentos. La monja María Wang vive ya en el Nuevo Centro-Capilla y anima diariamente la labor pastoral de la comunidad; se encarga de la catequesis y en ausencia del P.Chen dirige las celebraciones de la Palabra (diaria y dominical), distribuyendo la Eucaristía a los enfermos en visitas domiciliares…

 

Informo con satisfacción a nuestros amigos que en la pasada Pascua de Resurrección esta Comunidad ha celebrado dos nuevos Bautismos: una joven de Tunxi, y una señora de Kimen. Ciertamente todo eso se debe a la prometida Asistencia del Cielo de los Beatos Mártires de Barbastro, en particular del Beato Briega, considerado después del Corazón Inmaculado de María, Patrono de la misión.

 

Confiando siempre en Su intercesión y protección, nos comprometemos a continuar haciendo todo lo posible para que esta comunidad de Kimen pueda, como ha hecho Huangshan-Tunxi alzar el vuelo.